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Ser FELIZ no significa que todo sea perfecto, a veces la MEJOR opción es la que duele; debemos sentir la ausencia para valorar la presencia. No busques el momento perfecto, sólo busca el momento y HAZLO PERFECTO. Hay días grises, pero a la final SIEMPRE saldrá el sol. Recuerda... sólo vuelve lo que realmente VALE LA PENA, lo que no, simplemente se aleja. EXÍGETE mucho a ti mismo y espera poco de los demás.

20 may 2011

Tu nombre - Jaime Sabines


Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.
Trato de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres de la mañana
paseando de un lado a otro de la estancia,
loco, lleno de ti, enamorado.
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente,
y estoy seguro que habrá de amanecer.

Te quiero a las diez e la mañana - Jaime Sabines


Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?

Me encanta Dios - Jaime Sabines


Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida no tú ni yo, la vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho frente al ataque de los antibióticos ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia y se agita y crece cuando Dios se aleja.

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.

Espero - Mario Benedetti

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.


Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.


Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.


Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.


Me siento solo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
sólo sé que me encuentro muy solo,
y que no estoy allí.


Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.


Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.


¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo....

30 abr 2011

Mr Bean - Bombastic

26 abr 2011

Taboo - Don Omar

La tribulación de cronos - Arturo Guerrero


Las grandes ciudades son las devoradoras del tiempo. Se alimentan de minutos las raudas avenidas a través de las cuales avanzan lentos los vehículos atascados. Engordan de segundos, se hastían de horas, y reposan sus hartazgos en las noches sin afanes, cuando nadie necesita de ellas.

Los días de las ciudades exprimen el tiempo de sus ciudadanos que cada vez hacen menos en más lapsos de aceleración. Hoy nadie alcanza a reverenciar una jornada porque las labores se acumulan para la siguiente, de modo que cada amanecer es una carga que lastra el sol nuevo.

Las gentes hablan a velocidad de bólido, si es que les queda un instante para atender a los semejantes que a su turno despachan sus asuntos antes de que las horas marquen la muerte de los resquicios útiles. La vida se ha convertido en una cinta atafagada sobre la que se destroza el compás de los corazones agitados.

Este siglo vino con espuelas para aguijar el trote y todos se desbocan en pos de un pan que luego de los esfuerzos resulta haber estado desde el comienzo en el mismo lugar de donde partieron los corredores. En sintonía con esta velocidad eléctrica, el ojo no es capaz de detenerse en imágenes que duren más de cinco segundos y la realidad parece estar hecha de fragmentos que tomados de uno en uno se desvanecen en el aire.

Antiguos bálsamos como la amistad, la conversación, la confidencia, la contemplación, la observación de las estrellas, pasaron a ser distracciones para viajes de vacaciones. Pero ocurre que cuando llegan estas vacaciones nadie recuerda cómo se vive sin afanes, de modo que el tedio es la moneda de venganza de la aceleración imperante.

Hoy no hay tiempo para nada, hoy todos corren, hoy se deja lo esencial para mañana porque es lo urgente aquello que recibe pleno curso. Mañana? mañana estaremos estragados. Mañana no sabremos qué se hace con el tiempo libre, puesto que nunca la libertad ha sido acompañante de este tiempo.

En la demente maratón que llega al mismo lugar de la partida, se resuelve esta modernidad que se ufana de tantos artefactos milagrosos: fibras que transportan en fracciones de segundo los mensajes de una humanidad sin contenido, músicas infinitas que se llevan colgadas de una tarjeta breve, todo el universo de los datos disponible para los miles de millones de desinformados que ignoran para qué sirven los datos.

23 abr 2011

Comprensión

Debo pedir perdón por no entender lo suficiente?
Acaso hice mal en sentir lo que siento?
Pero creo que mi naturaleza humana sólo me
permite reaccionar de ésta manera.

Él no me entiende, no sabe lo que siento.
Estoy aburrida de ésta situación,
debo entender, pero a mi quién me entiende?

Pronto me iré y sólo quedará el recuerdo de una
semana llena de soledad. Quisiera entender,
quisiera ser más comprensiva...
...pero quizás mi orgullo propio, mi vanidad
no me deja.

Pido comprensión... sólo eso!!

Soledad enamorada - Ricardo Arjona


La soledad no se toca el corazón 
para humillarme,
me pone a oír tus fotos, 
me pone a oler tu ausencia, 
a ver la luz que esta apagada.

La soledad enamorada 
es un misil golpeando el pecho, 
la menopausia encinta de un amor, 
que ya no es nada.

La soledad es el brassiere 
que se quedó cuando te fuiste, 
el decibel de tu silencio, 
el calendario de tu ausencia, 
el alma máter de lo absurdo.

La soledad enamorada 
es mi pistilo sin tu estambre, 
es la hija de puta mas perversa
y sigue aquí, conmigo. 

Yo no se si es una trampa que dejaste, 
yo no se si es una treta o una venganza, 
yo no se si tienes tu que ver con esto, 
la soledad enamorada sigue aquí, conmigo. 

Esta soledad que se desliza, 
esta soledad que se incorpora, 
esta soledad de tus cenizas, 
esta soledad que me evapora 
y te extraña, igual que yo.

1 abr 2011

DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN - Estanislao Zuleta


La Democracia es un camino bastante largo y propiamente indefinido. Hay un mínimo de condiciones que se pueden denominar como "Derechos Humanos". Pero el derecho no es más que un mínimo, porque de nada sirven los derechos si no tenemos posibilidades. Si sólo tenemos derechos es un mínimo porque el derecho también puede llegar a ser algo muy restringido: que todo el mundo tenga derecho a elegir y ser elegido, ¿aunque ni siquiera sepa leer?. La Democracia consiste en algo más que eso, aunque los derechos son importantes.

El derecho fundamental es el derecho a diferir, a ser diferente. Cuando uno no tiene más que el derecho a ser igual, todavía eso no es un derecho.

Pero además del derecho - decía Carlos Marx- es necesaria la posibilidad.

La Democracia va en tres direcciones: la una, es la posibilidad; la otra, es la igualdad; y la otra es la racionalidad.

Examinaremos estas direcciones de la Democracia que tienen mucho que ver con el proyecto de apertura democrática, de ampliación de la democracia. Porque vivimos en un a democracia muy restringida; por eso hay que ampliarla.

La igualdad debe ser una búsqueda económica y cultural. Es casi una burla para una población, decir que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, si no lo son ante la vida. ¿Qué dice la ley? Anatole France dijo en el siglo pasado: "Queda prohibido a ricos y pobres dormir bajo los puentes". Desde luego sólo les queda prohibido a los pobres, porque los ricos no se van a dormir bajo los puentes. Si no hay igualdad ante la vida, la igualdad ante la ley se convierte en una burla.

Pero la igualdad ante la vida es algo que es necesario conquistar. Es una tarea, no es un decreto: "Todos son iguales ante la Ley", no se puede decretar, es una búsqueda.

La apertura democrática es la búsqueda de una democracia que no sea una burla para la población. Para ello se necesita una actividad que es la que vamos a promover aquí. La podemos llamar "participación", lo cual es una manera de decir.

Lo anterior significa que la democracia no se decreta, se logra. Si un pueblo no la conquista por su propia lucha, por su propia actividad, no le va a llegar desde arriba. No hay reformas agrarias que no vengan de una búsqueda de los campesinos, de una organización campesina, de una lucha campesina.

La conquista de la democracia supone la organización del pueblo en muchos niveles, se puede hacer en los barrios, en una junta de acción comunal, en las comunidades indígenas, etcétera. Y esta organización es esencial porque es la manera que tiene el pueblo de producir su propia cultura, no sólo de recibirla. Nosotros hablamos mucho de que vamos a dar más educación, a implementar programas de educación a distancia, etcétera, pero no se trata solamente de eso. Se trata de la lucha por una reconquista de algo que se perdió hace mucho tiempo, digamos desde la Edad Media. Hace mucho tiempo que el pueblo dejo de crear cultura. Nosotros ya no tenemos un folclor. Lo hubo en la Edad Media cuando el pueblo creaba verdaderas maravillas culturales: el cancionero español, los cuentos de hadas, las catedrales góticas. Era creador de cultura.

Para que pueda ser el pueblo creador de la cultura, es necesario que tenga una vida común. Cuando se dispersa, se atomiza, cuando cada uno vive su miseria en su propio rincón, sin colaboración, sin una empresa y sin un trabajo común, entonces pierde la posibilidad de crear cultura. Ahora puede que la reciba por medio del transistor, de la televisión o por cualquier otro medio, pero como consumidor no como creador.

Es necesario que el pueblo vuelva a crear cultura. Esto es esencial en una definición moderna de la democracia. Ahora ni crea ni recibe, y no estaría mal que por lo menos recibiera, pero no es suficiente.

Tenemos que plantearnos metas altas. Una meta muy interesante es la de un pueblo creador. Esto no se mide por las estadísticas. Las estadísticas nos informan porcentajes acerca de la población que sabe leer y escribir, de la que ha terminado la escuela primaria o el bachillerato, pero eso no es todavía una cultura.

La cultura hay que hacerla. Más aún, las estadísticas nos engañan, las estadísticas nos engañan tanto, que es todavía más culto un campesino analfabeta que sepa narrar, contar una cacería, hacer una canoa, hacer una casa de habitación con un estilo propio. Él es mucho más culto que uno de esos bachilleres que estamos fabricando, pero en las estadísticas aparecen como bachilleres. Es más culto un pueblo que produzca algo, que tenga un estilo, que tenga una manera de vivir, pero para eso tiene que organizarse.

El pueblo disperso, las masas impotentes, cada cual - como he dicho - refugiados en el rincón de su pequeña miseria sin más relaciones de linderos, de celos, es un pueblo que no produce nada. Es necesario que el pueblo se organice en comunidades de barrios, de campesinos, es decir, comunidades de cualquier tipo porque mientras esté disperso está perdido, está perdido no solamente porque hay tanta miseria - eso también es muy grave - sino porque no tiene una cultura y creatividad propia.

Marx decía - y discúlpenme que lo vuelva a citar, pero es muy interesante -, que en el proceso de desarrollo capitalista el trabajador había perdido la inteligencia del proceso, lo cual quiere decir que el hombre que trabaja, que vende una fuerza de trabajo durante ocho horas diarias por un salario, ni siquiera sabe lo que está haciendo, No sabe qué es lo que hace, tampoco para qué se hace ni por qué se hace. En otros términos, no dirige el proceso, ni siquiera lo entiende.

Hubo una época en que estaba muy cerca el artesano del arte, ni siquiera había una posibilidad de diferenciar bien. No se distinguía bien un artesano, que hacía un par de zapatos, un violín, un cuadro y que sabía como hacerlo, como un artista. A ese período artesanal ya no podemos volver. El pueblo ya no puede apropiarse de la inteligencia del proceso individualmente, sino por medio de la colaboración, de la comunidad.



Democracia y racionalidad

Lo que nosotros llamamos una apertura democrática es una búsqueda de una comunidad, de un pueblo que exija, que piense, que reclame, que produzca. Ahora bien, esa comunidad está igualmente en función de la racionalidad. Quiero poner en primer plano el tema de la racionalidad, porque es necesaria para que pueda haber democracia.

La democracia surgió hace mucho en Grecia, pero no como dice el Evangelio de San Lucas: "La verdad os hará libres". Surgió al revés: Es la libertad la que vuelve a al gente verdadera porque la obliga a discutir.

Voy a definir muy rápidamente el concepto de racionalidad apoyándome en uno de los más grandes racionalistas que haya tenido la historia humana: Kant. Él definió la racionalidad diciendo que consistía esencialmente en tres roncipios:
  1. Pensar por sí mismo
  2. Pensar en el lugar del otro
  3. Ser consecuente


Pensar por sí mismo no quiere decir - no nos equivoquemos es esto - ningún prurito de originalidad. Uno piensa por sí mismo cuando lo que piensa, uno mismo lo puede argumentar, y si le va muy bien, demostrar.

Cuando yo digo que los tres ángulos de un triángulo suman dos rectos y lo puedo demostrar en el tablero, yo pienso por mí mismo, aunque eso ya lo sabía Euclides desde hace 2500 años. Pensar por sí mismo quiere decir que el pensamiento no es delegable, no es delegable ni en un Papa, ni en un partido, ni en un líder carismático, ni en un comité central, ni en una iglesia, ni en nadie. Lo que uno no piensa por sí mismo, no lo piensa, simplemente lo repite.

Los griegos tuvieron una ventaja muy notable sobre otros pueblos de la antigüedad que fue la de no contar con un texto sagrado, en relación con el cual uno pudiera resultar hereje. No tenían los perniciosos auxilios del Espíritu Santo, ni la biblia, ni el Korán, ni nada por el estilo, entonces podían pensar cualquier cosa, fuera Heráclito o Parménides o pensar lo contrario de Heráclito. Y eso los obligó a crear la lógica y a formular los términos de ella los obligó a ser racionalistas.

El pensamiento racional se caracteriza porque tiene un rasgo democrático esencial, rasgo que nos va a ayudar a definir las dos cosas. La racionalidad por la democracia y la democracia por la racionalidad. Porque cuando alguien habla como un lógico o como un científico, le habla a un igual, pero no habla nunca un científico de arriba a abajo. El discurso racional, es un discurso que nos pide a nosotros permiso. "Permítame una hipótesis". El pensamiento racional es una clave de la Democracia.

El principio "pensar por sí mismo" tiene como su equivalente inmediato, dejar que el otro piense también por sí mismo, ni de arriba a abajo, ni de abajo a arriba. De abajo a arriba se suplica, se solicita, se pide, a lo mejor se obedece, pero no se demuestra. Se demuestra sólo entre iguales.

Por eso también fundaron los griegos una ética tan extraordinariamente fuerte, que es la ética que corresponde a la racionalidad: una ética horizontal, es decir, entre iguales. Los grandes valores eran la amistad, la hospitalidad, la reciprocidad. No la caridad - de arriba hacia abajo - ni la abnegación - de abajo hacia arriba - ni la paciencia, ni la humildad.

Si nosotros vamos a luchar por un mundo democrático tenemos que aprender una ética democrática, que desde luego consta de valores horizontales entre iguales.

El segundo principio kantiano de la racionalidad es "Pensar en el lugar del otro". El movimiento que se dirige hacia allá, a pensar en el lugar del otro, a reconocer que el otro puede tener la razón, a hacer el esfuerzo de ver hasta que punto se puede aprender de él, es un movimiento que va contra la discriminación. En primer lugar, contra todo racismo, contra toda discriminación se va a poner en el lugar del otro. Y si el otro está muy lejos de nosotros, si está en una tribu por ejemplo, ¿qué hacemos para ponernos en su lugar?. Tenemos que respetar su punto de vista, tenemos que saber que nuestro punto de vista no es el único, que hay otros puntos de vista en los cuales a lo mejor se pueden entender cosas que desde el nuestro no logramos entender. Pensar en el lugar del otro es dar ese paso, no creer que tenemos nosotros el centro de la razón y la totalidad de la verdad.

Ese es el segundo movimiento de la racionalidad, y como todos ustedes ven, es también un movimiento en dirección de la democracia.

El tercero es muy difícil de llevar a cabo: Ser consecuente. No se trata de ser terco. Quiere decir que si nosotros tenemos una tesis cualquiera, y las consecuencias necesarias de esa tesis resultan ser contradictorias o absurdas, debemos abandonarla, si queremos ser consecuentes con la lógica. Y esto es muy distinto de ser terco.

Tener, por tanto, en la vida una gran disponibilidad a cambiar, es la última exigencia de la racionalidad. A cambiar los puntos de vista si se demuestra que lo que estábamos sosteniendo eran disparates y nosotros mismos lo vemos. En una carta muy famosa que Platón mandó desde Sicilia a los amigos de Dión, decía entre otras cosas que : la ventaja de tener una posición filosófica es que en ésta ocurre algo muy distinto de lo que ocurre en el comercio, porque cuando uno hace una discusión, y la hace racionalmente, allí el que pierde gana, porque tenía un error y encontró una verdad; lo que no quiere decir que el que gana pierde porque simplemente él sostuvo su verdad.

Esa actitud abierta a la racionalidad es necesaria para definir los términos del compromiso de la democracia. El camino de la democracia pasa por la racionalidad, se define en términos de racionalidad. Pero no sólo en esos términos, sino también en términos de la igualdad de posibilidades.

Es necesario desarrollar una idea clara de democracia.

Es bueno decretarla pero no es suficiente.

A los pueblos como a los individuos no se les puede juzgar por lo que digan de sí mismos, sino por lo que hacen. Un individuo puede declarar que él es un genio incomprendido al que sin embargo todo el mundo toma por bobo; pero no se le puede aceptar por el sólo hecho de que lo declare, pues tendría que hacer cosas geniales. Lo mismo pasa con los países: No es lo que declaren en la carta constitucional sino las relaciones sociales, la manera como vive la gente; una sociedad vale tanto como las relaciones que tienen los hombres unos con otros y no tanto lo que diga algún decreto, algún papel, así sea la Constitución.



Participación y Democracia

La idea de una apertura democrática esun concepto de la sociedad. Nosotros hemos dicho " Participativa", por decir algo. Que la gente pueda opinar no es suficiente, que pueda actuar es necesario, y que pueda actuar en aquello que le interesa, en su comunidad, en su barrio, en su municipio. Pero para poder actuar tiene que tener bases, instrumentos culturales y materiales. La creación de un mundo de instrumentos colectivos es la apertura democrática. ¿Esto se puede llamar participación? Sin duda puede llamarse así.

Cuando un gremio actúa en el barrio, por ejemplo en autoconstrucción, desde luego necesita elementos materiales, tiempo, no tener miedo ni humildad (ésta es una virtud poco democrática), necesita tener esperanza (esa si es una virtud democrática).

Ahora, cuando un pueblo actúa alcanza mayores éxitos que cualquier programador o racionalizador y es por eso que el pueblo puede hallar soluciones, en los niveles más elementales de la vida cotidiana, a sus propias necesidades. Cuando el pueblo no participa en la programación, se dan casos con las urbanizaciones populares que son unos cajoncitos de vivienda que no corresponden a sus necesidades de vida. A los programadores se les olvidó que había niños, que éstos no pueden estar guardados en un cuartico, que necesitan espacios comunes para jugar, para manifestarse, que necesitan tiempo, porque una señora no puede estar con cuatro muchachitos pegados a la bata todo el día en una cocina. Entonces necesitan guarderías y el pueblo va encontrando sus necesidades y la forma de resolverlas. No debe esperar que todo le llegue desde arriba pero sí se requiere un Gobierno que por lo menos permita que el pueblo exija, que se organice, que promueva instrumentos colectivos. Todo eso es lo que por ahora nosotros podemos definir como una democracia, una democracia restringida pero que busca participación. ¿La participación en qué, con qué o con quién? ¿Con el Gobierno? No; la participación en la transformación de su vida. Y eso no va sin conflicto.

Nosotros tenemos una democracia muy restringida también en el sentido económico, y debemos decirlo claramente. En nuestras ciudades hay una gran cantidad de tierra urbana acumulada por unas pocas familias en espera de valorización, mientras el pueblo no tiene dónde vivir y se instalan en invasiones de lagunas y laderas. Esto es lo menos democrático del mundo. Y ahí hay un conflicto de intereses de clase. No se puede estar con la vivienda popular y al mismo tiempo respetar como si fuera sagrada una propiedad que se tiene sin hacer nada, solamente esperando que se valorice la tierra urbana. Para estar con la vivienda popular hay que entrar en conflicto, del mismo modo que para estar con la reforma agraria. En conflicto con quienes han monopolizado la tierra. Eso no se puede evitar ni es bueno callarlo como si no existiera.

Quisiera poner un ejemplo para mostrar la diferencia de intereses. Había un amigo que se llamaba don Luis Ospina, un millonario antioqueño que por lo demás escribió un libro muy notable de economía. La señora de él llega un día de mercado y le dice : ¡Cómo está de cara la carne, así como vamos no sé a dónde vamos a llegar! Y le objeta don Luis: "pero ¡Cómo se le ocurre preocuparse por eso, si por cada libra de carne que nosotros compramos, vendemos veinte mil libras de carne!

Esa es la inflación: pero es que él sabía de economía y ella no.

Nosotros no podemos evitar reconocer y asumir los conflictos. Eso implica básicamente una cosa: nosotros estamos del lado de los que tengan más necesidades y menos posibilidades. Sólo así se puede ser demócrata . No es suficiente, aunque es bueno que la censura no vaya a decirle a nadie "usted no tiene derecho a hablar", o a recortar los periódicos. Para ser demócrata hay que estar del lado de las necesidades , de los que tienen menos posibilidades concretas. Si no, no hay apertura democrática.

Generalmente se dice - es una idea vieja y no es incorrecta desde luego - que democracia es libertad. Pero libertad es posibilidad. Uno no tiene libertades porque están escritas en alguna parte, por hacer aquello que la ley no le prohibe. Es todavía necesaria otra cosa: que no se lo prohiba la vida. Puede que la ley no le prohiba a nadie entrar a la Universidad, pero si se lo prohibe la vida, si se lo prohibe la economía, si se lo prohiben los hechos; de todas maneras no tiene libertad de educarse. La libertad está en el orden de la posibilidad.

¿Qué libertad tiene el campesino que perdió su parcela en una mala cosecha o en una buena - no se sabe qué es peor -, y le toca irse de tuguriano a buscar una ciudad donde vivir? ¡Tiene la libertad de ser tuguriano, pero no tiene ninguna otra! Y no es que la policía se lo prohiba, o el Gobierno, pues él tiene la libertad de ser un tuguriano.

No asumamos nunca una definición negativa de libertad: "es todo aquello que no nos prohiban". Asumamos una definición positiva de la libertad: es aquello que la vida nos permite hacer. Y entonces nos podremos poner a luchar por una apertura democrática que no puede existir sin participación popular. Es en los barrios donde la gente tiene que aprender a hacer sus cooperativas, a hacer sus casas, a tener su organización, a dirigirse por sí mismos. Es allí donde se amplía la democracia, si no, no la ampliamos en ninguna parte

14 mar 2011

My Epitaph


I did not go, I'm not far
you.


I am here as noticeable as the wind
as tangible as water.


I am here today, tomorrow, forever ...
... with you, with Him,
                                   with me.

11 mar 2011

HAARP

La guerra climática, la guerra biológica o la guerra química, son parte indivisible de la guerra militar para controlar países y poblaciones. Todas a su vez, se sintetizan en la guerra psicológica para controlar y dominar la mente humana con fines del control social sin el uso de las armas (Guerra de Cuarta Generación). Su existencia operativa y sus estrategias de aplicación (exterminios masivos de personas con fines económicos y políticos) tienen origen en los laboratorios militares de las potencias centrales. 

Por Manuel Freytas




Por la red está circulando una teoría inquietante: El terremoto de Haití habría sido manipulado científicamente por un programa desarrollado por la Fuerza Aérea de EEUU, o sea el Pentágono.

A simple vista suena como una "teoría conspirativa", pero ateniéndonos a las investigaciones y verificaciones que existen sobre experimentos militares (sobre todo de EEUU y de algunas potencias centrales) con armas, químicas y biológicas orientadas al exterminio masivo de seres humanos, la versión no parece tan descabellada.


El proyecto HAARP (del inglés High Frequency Active Auroral Research Program, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) es una investigación financiada por la Fuerza Aérea de los EEUU, la Marina y la Universidad de Alaska para "entender, simular y controlar los procesos ionosféricos que podrían cambiar el funcionamiento de las comunicaciones y sistemas de vigilancia".


El Haarp (considerado, entre otras funciones, como una "máquina de crear terremotos"), es un calentador de la ionosfera, y actúa sobre ella como la antena más poderosa que jamás haya existido.


A pocas horas de la catástrofe, la agencia EFE divulgó un informe elaborado por la Flota Rusa del Norte señalando que el sismo que ha devastado a Haití fue el "claro resultado" de una prueba de la Marina de EEUUU por medio de una de sus "armas de terremotos".


De acuerdo con el documento de la Armada Rusa (una potencia que cuenta con una versión del programa Haarp) a finales de la década de 1970, los EEUU han "avanzado enormemente" el estado de sus armas de terremotos y, según estos informes, ahora emplea dispositivos que usan una tecnología de Pulso, Plasma y Sónico Electromagnético Tesla junto con "bombas de ondas de choque".


El reporte concluye que es "más que probable" que la Marina norteamericana haya tenido "conocimiento total" del catastrófico daño que esta prueba de terremoto podría tener potencialmente sobre Haití y que había pre-posicionado a su Comandante Delegado del Comando del Sur, el General P.K. Keen, en la isla para supervisar las labores de ayuda si fuesen necesarias.


El programa Haaarp se inició en 1993 para una serie de experimentos durante veinte años, y tiene un gran número de instrumentos de diagnóstico que se usan para mejorar el conocimiento científico de la dinámica ionosférica.


Actúa con el recientemente descubierto electro chorro, el cual se forma en los polos norte y sur del planeta, y se aprecia su efecto atmosférico con el fenómeno conocido como aurora boreal.


Teóricamente, HAARP podría modificar el clima del planeta, desviar los jetstream o corrientes a chorro de la alta atmósfera hacia donde se tenga interés, trabaja con ondas de alta y baja frecuencia, y es considerado por algunos expertos como un peligro para la existencia de la humanidad, debido al uso potencial como arma de "guerra climatológica".


Se trata -dicen los que lo estudian- de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, incluso crear terremotos sobre territorio de un supuesto enemigo, sin que nadie advierta el peligro.


Los HAARP potencialmente tendrían también la capacidad, de desintegrar objetos, generar combustiones espontáneas e inducidas, e incluso cambiar patrones cerebrales, inducir conductas y producir enfermedades biológicas. Investigaciones sobre el proyecto HAARP han surgido desde universidades estadounidenses y centros europeos


Con sus cientos de millones de vatios de potencia es considerado como un verdadero "calefactor" de la alta atmósfera, que puede actuar provocando una tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto "espejo" podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta.


En su resolución del 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), el Parlamento Europeo señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que HAARP, fuese objeto de una evaluación por parte de STOA (organismo encargado de mensurar opciones científicas y tecnológicas) en lo que se refería a sus repercusiones sobre el medio ambiente local y mundial y sobre la salud pública en general.


En esa misma resolución, el Parlamento Europeo, pedía que se celebrara un convenio internacional para la prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que pudiesen permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos.

18 feb 2011

Estoy por creer que soy la única persona que entra a éste blog!.... auchh......

Bueno, yo y mi conciencia. Ya somos dos.

10 feb 2011

Noche de caza


Camel era una chica sexy, de esas mujeres que seducen con un pestañeo. Tenía el pelo tan negro como el azabache y sus ojos, sus dulces ojos, eran de un tenue color carmesí. Le encantaba el rojo, su ropa de trabajo era toda de éste color: su corpiño era de un tono escarlata, sus medias eran casi sanguinolentas; todo contrastaba con su blanca tez y labios encarnados.
Para aquellos días, su jornada de trabajo comenzaba a las 9 de la noche y terminaba cerca de las tres de la madrugada, en un sitio llamado Lupus Club en Queens. En aquel lugar era una diosa: sueño de muchos, realidad de pocos. Entre los clientes de aquel sitio, se encontraba Anthony Wolfman, un ejecutivo de la gran manzana. Él visitaba frecuentemente el club, o más bien a Camel. Le fascinaba observarla, deleitarse con sus torneadas piernas y maravilloso derrier. Cuando estaba próximo a ella, sentía, quizás, más desenfreno que un animal en celo. Nunca había estado con ella, hasta la madrugada del 30 de abril.
Esa noche, estaba regia, más cautivadora, y Wolfman, excitado, impaciente y ansioso. Había hablado con el encargado días antes para hacer la reservación de la chica, exactamente desde las 11:00 hasta la media noche. El costo que debía pagar era alto, pero para ella lo valía. Daría hasta su vida por un momento de éxtasis. Cuando llegó la hora, Camel lo llamó con el dedo índice y él se levantó de un salto. Lo guió desde el hall de entrada hasta una pequeña habitación en el segundo piso. Todo parecía de ensueño: las paredes eran color crema, la cama tenía un cubrelecho rojo y en toda la estancia, en lugares estratégicos, habían puesto velas igualmente rojas.
Comenzaron entonces, intercambiando miradas, parecía enamorados; ella le regaló una sonrisa solidaria, sintiéndose orgullosa de ser hembra, pero más que nada de despertar en él tanto deseo. Empezó a quitarle la ropa descubriendo todo su cuerpo. Estaba perplejo y casi no podía percatarse de lo que ella le hacía. Poco después reaccionó y fue entonces cuando la levantó con fuerza y acostó en la cama. Sus manos la acariciaron toda y se fue sumiendo en sus deseos locos de poseerla por completo. Lentamente su cuerpo ardiente buscó el éxtasis de un climax. Era cerca de la media noche y Anthony comenzó a sentirse extraño: más acometedor, más resuelto a extraer de ella el último aliento. Media noche. Camel, comienza a sentirse atrapada y sumergida en medio, de lo que en otras ocasiones, fue su juego. Sintiéndose el más vigoroso de su sexo, la tomó por su cuello y tal vez, inconscientemente, en medio de su delirio sexual, le robó, esta vez su última exhalación.
12:15 am. El lobo, cumplió su sueño, se apoderó del aroma a sudor y sexo de Camel, su caperuza, en una noche de caza.




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3 feb 2011

Una Visión de Colombia - perspectiva de Japón